viernes 23 de enero de 2009

El PP o cómo autodestruirse

Después de muchos meses sin actualizar, volvemos a la carga, espero que ya de forma más regular.




La actualidad política está muy movidita. A parte del 'pequeño detalle' de que Obama ya es oficialmente Presidente de los EEUU, de lo que hablaremos en otro momento, hay que hacer mención especial a la situación en la que se encuentra el Partido Popular. Esperanza Aguirre y Alberto Ruíz Gallardón, con su guerra abierta y cada vez más explícita, están poniendo a su partido en una situación muy delicada. Uno y otro luchan por obtener el control de Caja Madrid, y han sumido a la entidad en una inestabilidad nunca antes vista. En lugar de apostar por una caja al servicio de los ciudadanos, pública, y aportando soluciones para ayudar a combatir la crisis, pelean a muerte por controlar la entidad financiera. Por otra parte, los dos representantes del PSOE en la entidad no han ayudado a calmar la situación, ya que han votado en contra de las directrices del Partido, por razones de diversa índole (básicamente para castigar a Tomás Gómez: uno de ellos trabajaba mano a mano con Simancas, y el otro ha sido apartado de la ejecutiva de Tomás tras el último Congreso del PSM). Esperemos que la situación se normalice pronto, y Caja Madrid pueda dedicarse a hacer lo que tiene que hacer.

El otro tema que golpea al PP es el de la presunta trama de espionaje a políticos. Todo el mundo, incluída la Fiscalía, mira ahora a la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, que dirige Francisco Granados. Por ahora nadie dice ser responsable de los seguimientos al vicepresidente autonómico, Ignacio González; el ex consejero Alfredo Prada, y el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo. Sea como sea, Gallardón señala a Aguirre, y ésta le pide pruebas. Rajoy, callado hasta el último momento, exige responsabilidades y desata la guerra contra Aguirre. Mientras tanto, el lamentable González Pons intenta meter al Ministerio de Interior por medio, con tal de marear la perdiz y arrastrar al Gobierno hacia esta crisis que a más de uno ha dejado estupefacto.

El PP se basta y se sobra para ir cada vez peor en las encuestas. Ni la crisis económica puede luchar contra eso.