jueves 7 de febrero de 2008

Obispos, por El Roto

Seguimos con los obispos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Camarada Jesús:

Aprovechando mi estado de diarrea mental de los viernes por la mañana, he venido aquí a parar, a este insigne foro, a defecar todas las ideas que se empujan entre ellas para salir atropelladamente de mi cerebro. Como si fuera el bombo de la lotería, empiezan a salir bolitas en forma de "concetos" (como diría el camarada Pepiño).

Primera bolita: los obispos (parece que el bombo ha sido manipulado por Rubalcaba, "no nos merecemos un gobierno que mienta", recuerdan).

Cuando se trata este tema, me viene a la cabeza mi abuelo Pepe. Era un pobre maestro de escuela, pero de escuela privada. Él montó su propio colegio en una época y en un lugar (un pueblecito de Ciudad Real) en que la enseñanza estaba monopolizada por las monjas y los curas. Tuvo que aguantar muchas críticas de la competencia. Fue una de esas personas atacada por gente de todos los bandos, en un tiempo en que la visión de la realidad estaba distorsionada por una guerra entre vecinos. Era un liberal, una persona con mucha cultura y muy humilde. Ya jubilado, dedicaba unas horas al día a estudiar y a seguir ampliando su conocimiento.

A pesar de todo esto, nunca abandonó la práctica del Catolicismo. Años mas tarde, cuando yo era un universitario joven y soltero, tuve la oportunidad de tomar un café con él a solas, y le pregunté sobre las cuestiones que siempre había deseado saber de él.

Por aquel entonces, yo atravesaba una crisis como católico. Para que nos entienda el camarada Pepiño, se podría decir que mi relación con Dios estaba en horas bajas. Necesitaba que alguien con autoridad me confirmara que debía seguir creyendo. Ya sabes, buscaba "motivos para creer". Entonces, le lancé una pregunta poco concreta. "Abuelo, ¿tú que opinas de la Iglesia?".

La conversación, después de tocar varios temas (que no voy a reproducir aquí), derivó hacia los ataques que estaban recibiendo los obispos por parte de una serie de políticos. No es de extrañar, porque estábamos en campaña electoral. Y me dijo: "Yo no entiendo a la gente que ataca a la Iglesia. La gente conoce la Iglesia y sabe lo que hay. Ha sido así durante casi dos mil años. La Iglesia siempre ha ofrecido una serie de cosas. Si quieres las tomas y si no las dejas, como las lentejas. Si eres católico, lo eres porque quieres, y porque aceptas lo que la Iglesia dice. Si no eres católico, qué más te da lo que diga la Iglesia".

Esto me recuerda mucho a la situación que estamos viviendo en la actualidad. Aparece el camarada "cristiano" Pepiño, muy afectado (¡Ay “Dio” mío!), hablando de los obispos. Como si realmente le importara lo que dicen. Cuando todos sabemos que, en la intimidad, se pasa los comunicados de la Conferencia Episcopal por donde la espalda pierde su casto nombre. Esto es, el CULO. Este se ha convertido en uno de los principios básicos del manual de campaña socialista: utilizar a la Iglesia como arma arrojadiza contra el PP, con el fin de plantarle la etiqueta de "la derechona". No hay más. Es pura estrategia para movilizar a la gente de izquierdas. Nada más.

En fin, acabo aquí con mi diarrea mental. Muchas gracias por darnos esta vía de escape. Para mi supone un alivio, sobre todo, los viernes por la mañana.

Saludos cordiales.

Sr. Rikaka.

Jesús López R. dijo...

Los obispos son los que han intentado hacer una jugada electoral, y me alegro de que les haya salido el tiro por la culata. Se lo merecen.

Bienvenido al foro señor Rikaka. ;)

Anónimo dijo...

Tampoco afecta a los heteros que los gays se casen y algunos, sobre todo los catolicos,no quieren, pero en una cosa llevas razon, tampoco nos importa lo que digais los catolicos.