Resulta interesante observar las mutaciones políticas que están sucediendo. Tiempo atrás parecía inconcebible pensar que un afroamericano o que una mujer pudiesen ser posibles aspirantes a la presidencia de los EE.UU. Afortunadamente, los cambios culturales en cualquier sociedad permiten una revalorización de los entornos, afectándolos positivamente. Es una lástima que en este momento se tenga que decidir si la candidatura demócrata deba ser cubierta por una mujer o por un afroamericano. Al ser que ambos grupos son primerizos ante una posibilidad real de ser representados para presidir dicho territorio. Resulta un dilema para aquellos votantes románticos que tenían tanto deseo de ver algún día la posibilidad de votar por uno de estos representantes. El hecho de que Hillary Clinton y Barack Obama se encuentren enfrentados en el mismo tiempo y espacio permite un avance dentro de los valores democráticos estadounidenses. Ambos podrían ser dignos contendientes por el ala demócrata. Esta percepción es completamente verificable. La cercanía en las preferencias por ambos es demasiada y es una muestra clara de que ambos son percibidos de buena forma por los seguidores demócratas.
Como consecuencia del fin de semana, observamos que Obama se acercó milimétricamente y que Clinton, al sentir el aliento de Obama, ha decidido replantear su estrategia comunicativa. La victoria de Obama en los estados de Washington, Louisiana, Nebraska, las Islas Vírgenes y Maine ha provocado una gran expectativa hacia los caucus próximos. Seguramente, Clinton apostará por aumentar su presencia mediática, bajo los planteamientos comunicativos que realizará la nueva jefa de su campaña. Maggie Williams, la sucesora de Patti Solis Doyle, tendrá la misión de fortalecer la imagen de Clinton en la restante campaña por la candidatura demócrata. La contienda se intensificará y presentará consigo a un candidato sólido y con la esencia necesaria para ser un caballo ganador.
Ante la inevitable llegada de John McCain a la candidatura republicana, la revista Times ha publicado su último sondeo electoral. En el posible enfrentamiento Obama-McCain, el primero se sitúa como ganador con un virtual resultado 48% a 41%, mientras que el enfrentamiento con Clinton trae un empate a 46%. Lo positivo de tales sondeos resulta que cualquiera de los candidatos demócratas tendría posibilidades reales de aspirar a la presidencia estadounidense. Y con ello, marcar precedentes para el futuro electoral norteamericano. Situación que influirá, guste o no, en el resto de las democracias mundiales.
lunes 11 de febrero de 2008
Cambios Necesarios
Publicado por
Jorge Hernández Valle
en
23:55
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1 comentarios:
Obama no deja de sorprenderme, y me parece que le pasa lo mismo a Clinton. Creo que nadie es capaz de afirmar con seguridad cuál de los dos será el candidato demócrata. No sé si eso es bueno. Supongo que dependerá de como 'se porten' en las presidenciales los votantes de aquel que haya perdido.
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